Mejor que pensar que pasó hace un mes…pienso en lo que pasó hace un mes y un día. Empezamos a hablar y no había planning para aquel sábado, hasta que tú me propusiste uno, y como no “tenia” nada que hacer, lo acepte, y quedamos para el Sábado. Pero digo ese “tenía” porque me habían invitado a una fiesta en Gijón, pero por diferentes circunstancias no pude ir, pero bueno, por una parte me arrepiento de no haber ido, por otro lado, no me arrepiento. Después llego el sábado, mañana ajetreada en la radio, pero después, había quedado contigo. Nos fuimos conociendo mejor mientras dimos esos cuatro kilómetros, nos seguimos conociendo mejor cuando tomamos aquella sidra, nos seguimos conociendo mejor en los columpios, pero nos conocimos realmente cuando, nos sentamos, y paso lo que había pasado, y una pena que te tuvieras que marchar, por que si no aquel momento sería interminable. Y llego la noche más larga de mi vida, primero estallaba de alegría saltando encima de la cama porque aún no me lo creía, más tarde encendí el ordenador y todo eran preguntas y más preguntas, hasta que no aguanté más, y lo decidí apagar; me fui a la cama, pero eso si, serian las 11, pero fueron 12 horas en la cama sin poder dormir por lo feliz que estaba, y después claro, llego la siesta más larga de mi vida, porque sabía que mi vida a partir de aquel momento iba a cambiar. Llegó después el lunes, el martes, el miércoles, el jueves, el viernes….y que semana, la semana que menos dormí de mi vida. Lástima que el viernes fuera tan corto, y tan corta, la última de aquellas despedidas, despedidas mágicas. Y de nuevo sábado, de nuevo otro día por la mañana ajetreado, pero me alegre al llegar a casa y ver el privado, me alegre tanto que todo el cansancio que tenía encima se esfumó. Pero ahora llega aquella tarde, en la que estoy seguro de que algo pasó, porque no es muy normal que me envíes ese privado, y que de noche te envíe un sms y no me lo contestes…y me sonó a raro porque llego el lunes y paso lo pasado, nada fácil, pero sigo pensando en que pasaría aquel sábado para que en un momento, pases de amarme a querer dejarme, alguna pieza del puzzle falta, y espero que seas tú quien me lo digas algún día.
Pero ahora te digo adiós, porque te quiero muchísimo, pero a partir de ahora te querré como amiga, porque hubo alguna acción que no me gusto nada, y que me hizo llorar, y al igual que no olvido el 4, ni el 29, no olvidaré el 18, porque como alguien me dijo, nunca te vi tan feliz con una chica, ni tan ilusionado, y tenía toda la razón. También recuerdo que antes de apagar el ordenador aquel sábado, hice una entrada que decía que sí te quería, que era lo mejor que me podía pasar, y si eras la persona con la que quería pasar los siguientes años de mi vida, había dicho que iba a depender de ti, y no fallé. Que pena, porque estaba siendo muy feliz…. Y ahora mucho tendría que cambiar el mundo para cambiar de opinión.
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