Por fin, la suerte me llega, por fin. Se confirma la semana en Madrid, los dos tontos de Mostoles y Torredembarra respectivamente pueden venir a Oviedo, pero lo mejor de todo, es que vuelvo a ser yo mismo. Si, el Bruno que le tiene que decir, párate de reír porque tiene ganas de fiesta, si, el Bruno que hasta hace un par de meses todos recordaban y que hasta entonces desde que jugaron conmigo no pude volver a ser yo. Pero esto se lo debo a una sola persona, una chica que conocí por casualidad, y que en poco tiempo me quede muy pillado por ella, y que lo último que esperaba es que pasásemos estos días. Serían solo 2, y 3 en total que nos vimos, pero nos hemos demostrado el uno al otro que ahora si no nos vemos en todo el mes de agosto, no va a pasar nada, pero yo aún sigo convencido que cuando vuelva la vida normal, esto tendrá que romper por algún lado, por que no poder vernos... pues desilusiona, y mucho, pero hasta entonces, a Raquel García, la tendré bastante presente, por muchos kilómetros que nos separen (L)
No hay comentarios:
Publicar un comentario